Pandaventuras: En camino a Vietnam
En camino a Vietnam: Sao Paulo Pisar la línea que marcaba la salida del espacio nacional de Venezuela en el aeropuerto fue una especie de hito, aunque aún Lucía se queja por lo rápido y poco ceremonial que yo lo hice: simplemente di el paso. Ya afuera hemos estado más sensibles a las diferencias. Los tratos más distintos – más amables, porque los Venezolanos ahorita tenemos dificultades siéndolo – los acentos y ya aquí en Sao Paulo, las lenguas. Empiezo a recordar a los americanos que trabajan en la Escuela Bella Vista, cuando salían conmigo en Maracaibo, y martillaban su español para hacerse entender y mira, sobrevivir. Así me ha tocado con el portugués que, afortunadamente, se parece lo suficiente al español como para yo hacerme entender, como un perfecto idiota, pero hemos comido. Hasta pudimos salvarnos de la evangelización repentina de un aficionado de Pare de Sufrir – no estoy jodiendo – con un EU NO FALAR PORTUGUES. Parar de sufrir, bueno. Para eso estamos saliendo...